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Durante octubre, y sólo en el caso de que no llueva, tendrá que regar los árboles y arbustos recién plantados. Elimine las hojas marchitas de las plantas vivaces. Puede echar este follaje al montón de compostaje. Elimine las hojas caídas o moribundas de las plantas acuáticas, pues de no hacerlo, el agua recibiría demasiada materia orgánica. Los nenúfares pueden pasar el invierno protegidos, guardados en cestas de unos 60-80 cm bajo la superficie del agua. Extraiga los bulbos o tubérculos de la tierra. Una vez que los bulbos estén limpios y secos, deberá guardarlos en un lugar ventilado y fresco. Una vez que las flores anuales (godecias y capuchinas) han muerto, arránquelas de la tierra y elimínelas. Prepare las plantas sensibles a heladas para pasar el invierno. Cúbralas con una capa gruesa de paja o de follaje otoñal. Ya puede ir preparando los aperos de jardinería para el invierno. Limpie los aparatos que funcionan con gasolina. No olvide vaciar el deposito en un bidón. Y de paso, quizá también encuentre el momento de poner a punto alguna que otra herramienta. Sobre todo no abone las plantas si padecen sed. Riegue al anochecer y abone la mañana siguiente. |