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La fruta momificada procedente de los frutales transmite hongos y otras enfermedades. Es preferible quemarla y no echarla al montón de compost. Para evitar que los animales coman la corteza de los árboles, envuelva el tronco con tela metálica o plástica. Cave hoyos amplios y profundos. Es conveniente recortar las raíces antes de plantar. Una vez plantadas, las leñosas deberán ser regadas abundantemente durante las horas cálidas del día. Proteja las variedades de fruta sensibles a las heladas, como albaricoques y melocotones, aplicándoles ramas secas de coníferas o cañas. |